Nuestra historia


Hola, soy Tina, la persona que está detrás de estas joyas. 

Y sí... probablemente ahora mismo tenga restos de arcilla en las manos.

Todo empezó en un viaje al sur..

De esos que recuerdas durante años, no solo por los lugares que visitas, sino por cómo vuelves de ellos.
Mientras paseaba por pequeños mercados de artesanía, me sorprendía ver a tantas mujeres llevando joyas llenas de color, formas originales y muchísima personalidad. No eran accesorios cualquiera. Eran pequeñas piezas de arte que parecían contar una historia.
Volví a casa con la maleta llena de recuerdos... y con una idea dando vueltas en la cabeza. ¿Por qué no crear una marca donde cada pendiente y cada collar transmitieran esa misma sensación? Esa de encontrar una pieza especial, diferente, que parece hecha para ti y no para miles de personas más.
Así empezó todo.

Lo que comenzó como una simple curiosidad por aprender a trabajar la arcilla polimérica acabó convirtiéndose en una mesa llena de colores, herramientas, pruebas que salieron fatal, otras que salieron sorprendentemente bien y una cantidad bastante preocupante de purpurina repartida por toda la casa.

Desde entonces diseño cada colección desde cero.

No compro formas hechas.

No sigo catálogos.

No fabrico miles de unidades.

Cada pendiente, collar y accesorio nace de una idea, una combinación de colores, una textura de la naturaleza, un paisaje que vi en un viaje o incluso de una canción que no puedo dejar de escuchar.

Después llega la parte menos glamurosa y, curiosamente, mi favorita: mezclar colores, modelar, hornear, lijar, pulir, montar... y repetir una y otra vez hasta que la pieza queda exactamente como la imaginaba.

A veces una colección tarda unos días.

Otras, varias semanas.

Pero nunca sale de mi taller una pieza que yo misma no llevaría.

Porque creo que una joya no tiene que esperar a una ocasión especial.

Puede transformar una camiseta blanca y unos vaqueros.

Puede hacer que un vestido sencillo parezca completamente nuevo.

Puede darte ese pequeño extra de confianza antes de una reunión, una cena con amigas o un viaje que llevas tiempo esperando.

Y, sobre todo, puede recordarte que los pequeños detalles también tienen el poder de alegrarnos el día.

Si has llegado hasta aquí, probablemente tú también buscas algo diferente.

Algo que no lleve todo el mundo.

Algo con personalidad.

Y si además decides apoyar a una pequeña marca artesanal española, te prometo que detrás de tu pedido habrá una persona haciendo un pequeño baile de felicidad antes de prepararlo con muchísimo cariño.

Gracias por estar aquí.

De verdad.

Espero que encuentres esa pieza que te haga sonreír cada vez que te la pongas.

Bienvenida a este pequeño universo de color, diseño y joyas hechas despacio.

Nos vemos al otro lado del paquete. 💛

Vuestros favoritos: Todos